40 Dias para renovar tu Matrimonio

40 días para renovar tu Matrimonio

DÍA 1
Aunque el amor se comunica de distintas maneras, nuestras palabras a menudo reflejan la condición de nuestro corazón. Durante el próximo día, decide demostrar paciencia y no decirle nada negativo a tu cónyuge. Si surge la tentación, elige no decir nada. Es mejor contenerte que expresar algo que luego lamentarás.

"Que ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino sólo la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes". Efesios 4:29

Este versículo nos recuerda la importancia de cuidar nuestras palabras y preferir el silencio antes que expresar algo hiriente o negativo. En lugar de ello, Pablo nos anima a usar nuestra habla para edificar, mostrar gracia y paciencia como reflejo del amor de Dios. Es un buen llamado a tener cuidado con lo que decimos a nuestros cónyuges.


DÍA 2 
Hoy, también, además de no decirle nada negativo a tu cónyuge, realiza al menos un gesto inesperado como acto de amabilidad.  

"Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia". Colosenses 3:12 

El versículo nos invita a revestirnos de virtudes como la benignidad, humildad, mansedumbre y paciencia. Son actitudes que se expresan en gestos de amabilidad y servicio desinteresado. 
Realizar un acto inesperado de bondad hacia nuestro cónyuge, además de cuidar nuestras palabras, es una forma práctica de vestirnos de ese nuevo carácter que Dios quiere formar en nosotros por su Espíritu. Comunica que nuestro enfoque no es condenar o criticar, sino bendecir y construir.


DÍA 3 
Es difícil que te importe algo en lo que no inviertes tiempo, energía y dinero. Además de refrenarte de los comentarios negativos, cómprale algo a tu cónyuge que le comunique: "Hoy estuve pensando en ti"  

“Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre”. 2 Corintios 9:7 

Este versículo nos recuerda que nuestros actos de bondad deben nacer de un corazón dispuesto, no por mera obligación. Darle un detalle a nuestra pareja es una forma de expresar el amor de manera genuina y desinteresada.
Cuando invertimos nuestro tiempo, energía y recursos en ese someone especial, le estamos comunicando que realmente nos importa. Y al hacerlo con alegría y de corazón, ese regalo cobra mucho más valor, porque refleja el espíritu de Cristo.

DÍA 4 
Ponte en contacto con tu cónyuge en algún momento del día. Pregúntale cómo está y si puedes hacer algo por él.  

“Que cada uno mire no sólo por lo suyo propio, sino también por lo de los otros”. Filipenses 2:4 

Este versículo destaca la importancia de interesarnos por las necesidades y el bienestar de los demás, en lugar de enfocarnos solo en nosotros mismos.
Tomarse un momento en el día para contactar a nuestra pareja, preguntarle cómo se encuentra y ofrecer nuestra ayuda es una forma práctica de mirar no solo por nuestro propio bien, sino también por el de ella. 


DÍA 5 
Pídele a tu cónyuge que te diga tres actitudes que le incomodan o le irritan de ti. Debes hacerlo sin atacar ni justificar tu conducta. Su perspectiva es la importante en este caso. 
 
“Antes bien, hablad sinceramente unos con otros, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo”. Efesios 4:25 

Este pasaje nos invita a la sinceridad y transparencia en la comunicación con otros, reconociendo que somos interdependientes como parte del cuerpo de Cristo. 

Pedirle a nuestra pareja que comparta abiertamente aspectos que le incomodan de nosotros puede ser incómodo. Requiere humildad de nuestra parte, evitando justificarnos o atacar. Pero es vital para mejorar la relación.
Su perspectiva es valiosa porque puede ayudarnos a crecer y ser mejores cónyuges. Y al escuchar sin juzgar creamos un ambiente seguro para dialogar. Podemos aprender a adaptarnos mejor el uno al otro a medida que compartimos sinceramente nuestras luchas. 

DÍA 6 
Frente a las circunstancias difíciles de tu matrimonio decide reaccionar con amor en lugar de irritación. Haz una lista – por prioridades- de las cosas que necesitas añadir en tu agenda.  

“Vuestro habla sea siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”. Colosenses 4:6 

Este versículo nos recuerda ser prudentes y hablar con gracia, incluso en circunstancias difíciles. En lugar de irritarnos cuando enfrentamos problemas maritales, estamos llamados a responder con amor y sabiduría. 
Hacer una lista de prioridades sobre lo que necesitamos cambiar es una buena forma de enfoque práctico. Nos ayuda a identificar áreas donde podemos mejorar para fortalecer la relación, el compromiso y la armonía matrimonial.
Al poner en acción estos cambios y añadirlos a nuestra rutina, podemos cultivar un ambiente más positivo para apoyarnos mutuamente a través de los desafíos de la vida. 

DÍA 7
 
Busca dos hojas de papel. En la primera escribe cualidades positivas de tu cónyuge, en la segunda, los aspectos negativos. En algún momento del día elige un atributo positivo de esa lista y dale gracias a tu cónyuge por esa característica. 
Coloca las dos hojas en un lugar secreto para otro día. Hay un propósito y un plan distinto para cada una. 
 
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Filipenses 4:8 

Este pasaje nos invita a centrar nuestros pensamientos en lo positivo, verdadero y digno de admiración en los demás. Hacer una lista de cualidades positivas de nuestro cónyuge y agradecerle por ellas, es una forma práctica de poner esto por obra.
Destacar y expresar gratitud por los rasgos y valores que apreciamos en nuestra pareja, en medio de sus defectos, ayuda a cultivar una mayor valoración y aprecio mutuo en la relación. Es un ejercicio que sin duda puede fortalecer los lazos de unión.

DÍA 8 
Como el amor no es egoísta y coloca a los demás en primer lugar, te lleva a celebrar los éxitos de tu cónyuge en lugar de sentirte contrariado por ellos. Dile a tu cónyuge cuánto te alegra algo que haya logrado hacer recientemente.   Toma la lista de atributos negativos que hiciste ayer y quémala con discreción.  

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. Filipenses 2:3-4 

Estos versículos resaltan la importancia de no tener actitudes egoístas, sino de humildad y preocupación por los intereses de los demás. Celebrar los logros de nuestro cónyuge en lugar de sentirnos amenazados, es una muestra de amor que coloca al otro antes que a nosotros mismos. Expresar nuestra alegría por sus éxitos fortalece los lazos y crea un ambiente de apoyo mutuo en la relación. Al deshacernos de cualquier lista de defectos, reafirmamos nuestro enfoque en lo positivo y nuestro compromiso de amar a nuestra pareja incondicionalmente. 

DÍA 9 
Piensa una manera especial de saludar hoy a tu cónyuge para reflejar tu amor por él. Hazlo con una sonrisa y con entusiasmo.  

“Que el Señor haga abundar el amor de ustedes y de todos los demás hacia nosotros, así como nosotros abundamos en amor hacia ustedes.” 1 Tesalonicenses 3:12 

Este versículo de Pablo nos recuerda la importancia de abundar en amor los unos hacia los otros. Un saludo afectuoso y entusiasta a nuestra pareja es una pequeña pero significativa muestra de afecto que puede marcar la diferencia en su día. 

Tomarnos un momento para sonreír, abrazar, dar un beso cariñoso y decir "te amo" de corazón, comunica nuestro sincero cariño y aprecio. Cultivar estas sencillas pero consistentes expresiones de amor puede hacer que nuestro cónyuge realmente sienta lo valioso que es para nosotros. Y esto, a su vez, enriquece y fortalece todos los aspectos de la relación conyugal.

DÍA 10 
Haz algo fuera de lo común por tu cónyuge: Lava su automóvil. Limpia la cocina. Compra su postre favorito. Dobla la ropa lavada. Demuéstrale amor por la pura satisfacción de ser su compañero en el matrimonio.  

“Hagan todo con amor” 1 Corintios 16:14 

Este versículo sencillo pero profundo nos recuerda integrar el amor como un ingrediente esencial en todo lo que hacemos, incluso en gestos prácticos de servicio hacia nuestro cónyuge. 

Sorprender a nuestra pareja realizando alguna tarea doméstica con excelencia y de corazón, sin esperar nada a cambio, es una forma desinteresada de expresar nuestro afecto y compromiso con él o ella. Comunica que estamos juntos en esto, apoyándonos mutuamente en las responsabilidades diarias. 

Cuando colocamos a nuestra pareja por encima de nuestra propia comodidad, encontrando maneras de complacerle y hacerle la vida más fácil, fortalecemos los lazos de unión y cultivamos una atmósfera de cuidado mutuo en el matrimonio.
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